jueves, 2 de febrero de 2012

No has dejado que fuera yo misma. En ningún momento. Siempre has mandado tú. En cada instante me has querido manipular a tu placer. En todos mis pensamientos estabas tú dictándome qué creer. Y yo, idiota, me he dejado hacer. No te he querido perder. Nunca. Eres parte de mí. Eres mi fuerza. Y soy idiota. Una inútil. Tú me has hecho sentir así. Yo me he hecho sentir así. Déjame creer en mis errores. Quizá un día acierte. Quizá un día gane. Llegaré a ser yo misma. Con mis lagrimas, con mis sonrisas, con mis ideas, con mi consciencia. Volveré a vivir mi vida, a mi gusto.

sábado, 21 de enero de 2012

- Creo que puedes ser lo suficientemente estúpido como para no querer afrontar que importas a alguien. Te cierras en banda por miedo a que te hieran y pretendes ser un capullo para que dejen de sentir que les eres importante. Atacas antes de que los demás te vean débil. No sé cuál es tu visión de ti mismo, pero debe ser devastadora. Dudo que seas capaz de salir de tu tristeza porque en ella crees que eres tú quien manda, cuando en realidad ella te domina a ti. Estás acostumbrado a ella, te has sentido tanto tiempo roto como para sentirla parte de tu piel.
- ¿Y?
- Alcanzar la felicidad no es nada a lo que debas temer. Es difícil, ya lo sé. Ella sube cada vez más peldaños y tú debes seguirla, con fuerza y rapidez. No te pierdas, no te rindas. No creas que es imposible. Cuando menos te lo esperes, cuando te hayas acostumbrado a su velocidad.. Verás que no era nada utópico. Que lo merecías como cualquier otro.

domingo, 15 de enero de 2012

- El tiempo es espeso y apenas corre entre mis dedos. No sonrío, no me sale hacerlo, no sé ser yo. A veces tengo ganas de llorar y no salen lágrimas.. Se queda esa sensación del nudo en la garganta y el nerviosismo en el estómago, la impaciencia porque todo termine. Creo que no tengo nada que me merezca la pena..- se sentía atada a un mundo que no le gustaba o no sabía disfrutar.

Aquella mañana, como cada día de su vida, no había hecho nada. Despertó esperando que llegase ya la noche, y con ella, un sueño eterno. Pero siempre despertaba, y cada mañana era la misma; café, tostadas, sofá y silencio. A veces se le aparecía un atisbo de esperanza que por la tarde moría en forma de silencio. No tenía nada, no tenía a nadie, no entendía qué era vivir.

viernes, 13 de enero de 2012

Nos rendimos. Damos punto y a parte a cosas que se pueden solucionar. No somos conscientes de que caminos hay muchos, que las opciones son incontables. Pero no sabemos perseverar, no sabemos avanzar a lo caído. No sabemos luchar, no nos queremos esforzar.

sábado, 7 de enero de 2012

Hay un instante en el que, estando con esa persona, pararías el tiempo. Puede que cuando ambos os sonreís, o cuando vuestras manos se rozan, cuando las miradas se cruzan y no hace falta mucho más que el silencio. Entonces todo sería perpetuamente perfecto.
Aún así, reflexionas. ¿Qué es lo que quiero? Quizá prefiero que acabe, volver a encontrar esta sensación en otra persona, en otro paisaje, en otro momento. O quizá prefiero dejar que el tiempo siga su curso y descubrir qué más queda tras esta paz.
Y llega un momento en el que, sin saber cómo, cuándo o por qué, toda aquella sensación de bienestar que en un momento te llenó y te volvió cielo, se queda en nada, cenizas, polvo y recuerdos.

martes, 27 de septiembre de 2011

Cierro los ojos, respiro y pienso cuál es el orden de los factores y cuál es su resultado. Intento analizar con detalle qué y por qué. Y aún creyendo saber las respuestas, dudo.
No sé por qué pienso lo que pienso, no entiendo por qué siento lo que siento. Dentro de una espiral, desconozco cómo he entrado. Únicamente sé que he de salir.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Hay personas que se sienten, por muy lejos que las tengas. Otras, las recuerdas y sonríes, y no consigues nada más. Algunas, pocas, pretendes olvidarlas, pero reaparecen en tu mente destruyéndote la calma. Todas forman parte de tu vida, de tu historia, de tu forma de ser, pensar y actuar. Nunca serás capaz de contar las veces que has sonreído gracias o por ellas, ni las veces que te han entristecido o malhumorado. O cuántas veces has pensado en cada una de ellas haciendo que surgiera una película en tu mente.

Confío en que, si yo tengo alguna parte de todos, todos tengan una mínima parte de mí.