sábado, 26 de diciembre de 2009

Paciencia

¿Has reconsiderado la opción de poder salvarte a ti solo y dejarme a mí con mi problema? Quizá por un escueto tiempo en separado funcionemos mejor, y al vivir cada uno con nuestro propio problema podamos llevarlo hacia un punto donde deje de existir, que sea nada, una gilipollez sutil.. Entonces sí, volveríamos a ser quienes éramos y volveríamos a disfrutar de nuestros pequeños y grandes placeres. Volver a reír con cualquier tontería infantil, salir campo a través y mirar el cielo hasta que el sol dejara de reflejarse y tintar las nubes de color rosado, o todas aquellas tardes de sofá, manta y tele que se nos han acabado por tan mala formación psicológica.. Y no sabes cuán difícil se me hace decirte que necesitamos distanciarnos un tiempo, y no quiero uno de esos distanciamientos que acaban por desconocernos totalmente en el tiempo y en la historia, sólo quiero un anti-estrés, para ti y para mí, unas vacaciones extra en este trabajo y aire libre a nuestro alrededor. Porque sé que a ti te duele aguantarme, y sinceramente, me duele aguantar tu mal humor.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Ansiedad

Es como un humo negro que se expande por todo el cuerpo, te corroe poco a poco hasta dejarte el sentimiento a flor de piel y no te deja vivir en paz. Sueño con que algún día se extraiga de algún modo esa humareda que me recorre. Siempre que lo sueño, siento como si fuera un chute de cualquier droga que te deja flotando, y te da placer interno, te da paz interior durante un rato y te olvidas de todo lo que ocurre.. Pero no es tan fácil, ese humo interno sigue y persigue cada esquina de mi cuerpo hasta destruirlo todo, y de algún modo u otro lo debemos extraer.. Pero no sé cómo hacerlo.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Viento

Hace unos días descubrí ese, para algunos, agradable viento apoteósico. Era frío, no llegaba a congelar, y arrastraba las hojas muertas del arbolado. Lo noté chocando contra los cristales de la parada del autobus e incitaba a empujarnos, a movernos, a llevarnos a cualquier lugar casi libremente.. Pero somos esclavos de nuestras obligaciones, pensamientos, nuestros pies, y no podemos ir donde sentimos querer hacerlo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Agua

A veces se siente pez. Mira cómo son las cosas bajo el agua. Sabe perfectamente que en ese mismo instante, todo cambia. Se relaja frotando la capa que diferencia agua y aire con la yema de sus dedos, y bucea profundamente en su pequeña bañera. Se siente tan pura e inocente en esos pequeños momentos de cómodo silencio..