- ¿De qué tienes miedo?
- De que me dañe. De que entre en mi vida, me conozca y diga "así no me gustas". "No me gustan tus heridas, no han sanado, no me convienen".
- Pero si quieren entrar no es por ti, es por ellos mismos. Nadie les obliga. No existe un contrato social en el que debas conocer a todo el mundo. Ellos entran porque quieren. Y si no les gustas es que no son las personas que deben valorarte tal cual eres.
- ¿Pero y si yo quiero que sean, aunque no deban? ¿Y si a la que cierro los ojos y descanso en mi insaciable forma de autoprotección, ya me dañan, ya me hunden?
- ¿Y si no? Nunca lo has probado.
- Sí, y me hicieron trizas. No quiero más. No merezco más.
- Así te estás perdiendo a muchas personas.
- Así me estoy perdiendo el mundo entero, pero puedo sobrevivir.
