Pero sólo fue una persona de aroma dulce y fugaz.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Alguien pasó a mi lado y dejó su aroma en el aire. Era dulce, como de frambuesa, con toques de rosa y canela. Vi su figura entre el gentío, curvilínea y reluciente. Vestía con botines de tacón ancho color café y cazadora de piel negra que la estilizaba y hacía un ángel y un demonio a la vez. Era de piel clara; lo supe por sus manos rosadas por el frío. Su pelo era rubio, casi canoso, que reflejaba la luz del sol como si de una diosa se tratara. Quise ver su rostro, lo imaginaba con ciertas arrugas en los ojos y los pómulos, acentuando su felicidad.
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