jueves, 2 de febrero de 2017

Dicen, pero no saben, 
que eres fuerte, aunque llores,
que eres sabia, aunque calles,
que eres nueva, aunque mayor,
que eres libre, porque ya sabes
que por ese camino que tú sola has tomado,
que tú sola has recorrido, de merecido alivio personal,
donde has podido sufrir mil quemaduras,
mil cortes, mil arañazos, mil puñaladas,
tú ya has llegado a un buen punto en el camino.
Y asimila que el camino no termina
por mucho que se haya vuelto llano.
El camino continua, pero ahora tienes la suerte
de saber cómo pasar entre las rocas y los acantilados.
Lo que dicen, digan o dirán, en su boca se pudre,
ya que no dejan de ser pedradas a las alas que tú sola,
en tu esfuerzo, te has ganado con honor.

No confundas estar roto con estar loco.
Yo estaba rota, pero no estaba loca.

No tengas miedo a romperte,
ni temas de nuevo la reconstrucción.

Eres más fuerte de lo que creíste que serías
y eres más fuerte de lo que nunca creerás.

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